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Evolut

30 de septiembre de 2026

Cultura 4 min

Esther García recuerda el primer desfile de Jesús del Pozo en Nueva York: «En seis meses todo el mundo le quería»

La directora artística y escenógrafa Esther García, responsable de más de 2.000 desfiles, rememora el salto internacional de Jesús del Pozo y analiza las claves del efecto «wow» en las pasarelas, donde la ubicación y la puesta en escena marcan la diferencia más allá del presupuesto.

La directora artística, escenógrafa y productora Esther García ha recordado el primer desfile de Jesús del Pozo en Nueva York, un momento que considera clave en la proyección internacional de la moda española. «En seis meses todo el mundo le quería», afirma García, que atesora más de 2.000 desfiles en su trayectoria y se ha convertido en una figura imprescindible del backstage en España.

García evoca aquel episodio con especial cariño. Recuerda cómo, medio año después de la primera incursión del diseñador madrileño en la pasarela neoyorquina, numerosas personalidades del sector se apresuraban a asistir a sus presentaciones. «Voy corriendo al desfile de El Pozo, que esto me lo puedo perder porque me encanta», relata que decían algunos de los invitados más influyentes. Para la directora artística, aquel reconocimiento oficial e internacional fue «muy bonito» y supuso el punto de partida de muchas cosas.

Formada en moda en Barcelona y en la Central Saint Martins de Londres, García supo pronto que su terreno no eran los talleres ni los patrones, sino la organización de las pasarelas. Su capacidad para coordinar equipos con precisión quirúrgica la ha llevado a firmar la puesta en escena de más de dos millares de desfiles. Entre sus recuerdos más recientes destaca el que realizó en Andorra, su tierra natal, junto al Departamento de Turismo y las tiendas históricas del país, en un espacio situado junto a la iglesia donde nació.

La conversación deriva hacia el conocido como efecto «wow», esa reacción que buscan los diseñadores y que en términos de marketing se convierte en un reclamo para los productos. García subraya que hay muchos momentos capaces de generarlo, pero todos deben seleccionarse minuciosamente en torno a una colección: el espacio, una escenografía especial, un personaje desfilando o un casting excepcional de modelos con looks individuales. «Intento siempre diseñar pensando en el espacio, que sea orgánico, pero que sea wow», explica.

Para lograrlo, insiste en que todas las herramientas que consume un desfile —peluquería, maquillaje, iluminación, sonido— deben ir unidas a la filosofía de la colección. Cuanto mayor sea esa coherencia, más intenso será el efecto. En ese sentido, desfilar en lugares memorables se convierte en el mejor reclamo. «La gente quiere ir a un espacio nuevo, como cuando Pedro del Hierro abrió los desfiles en el invernadero. Todo el público que entró se quedó como wow, porque era un espacio novedoso», rememora.

García considera que los desfiles de Madrid han logrado ese impacto precisamente por las ubicaciones y por la variedad de modelos, además de por la presencia de personajes capaces de generar un retorno importante. Como ejemplo, cita el momento en que Rocío Crusset apareció en la pasarela de Gran Canaria Moda Cálida.

La directora artística también reflexiona sobre si cualquier firma puede aspirar a montar un gran desfile. La pregunta, dice, no es solo cuánto cuesta, sino dónde merece la pena invertir. «Tienes que empezar con localización, y luego tratar de buscar lo mejor en aspectos básicos de seguridad, responsabilidad civil, permisos, iluminación, sonido, el podio de fotógrafos, las sillas, percheros, peluquería, maquillaje…», enumera. A esos elementos, que pasan desapercibidos, se suman las invitaciones, los fotógrafos, los videógrafos y todo lo que rodea a la producción.

En un contexto en el que las marcas compiten por conseguir la imagen perfecta que llenará las redes sociales y servirá de reclamo para futuras citas, la búsqueda de momentos icónicos se convierte en la verdadera diferencia. El desfile, concluye García, nunca ha sido solo la presentación de una colección: es un manifiesto público sobre la identidad, el legado y el futuro de las marcas.

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Marcos Esteban

Autor

Cronista deportivo

Marcos Esteban cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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