Bernardos augura gasolina y diésel por encima de los 2 euros en España
El economista Gonzalo Bernardos advierte de que los carburantes superarán los 2 euros por litro en muchas estaciones si el Gobierno no interviene, tras el fin de la rebaja de 5 céntimos y con el Brent por encima de los 100 dólares.
Por Elena Lozano
El economista Gonzalo Bernardos ha lanzado una advertencia que afecta directamente al bolsillo de los conductores españoles: si el Gobierno no toma medidas, la gasolina y el diésel superarán los 2 euros por litro en numerosas estaciones de servicio en las próximas semanas. La predicción llega en un momento crítico, con septiembre llegando a su fin y con la rebaja de 5 céntimos por litro de carburante a punto de expirar.
Durante su intervención en el programa Más Vale Tarde, de laSexta, Bernardos fue tajante: «Si el Gobierno no lo remedia, me parece que pronto en muchas gasolineras veremos ambos productos por encima de los 2 euros». El economista puso como ejemplo la escalada registrada desde comienzos de mes, cuando el precio pasó de 1,78 a 1,94 euros por litro. Aunque la media nacional aún se sitúa algo por debajo de los dos euros, llenar el depósito ya supone un desembolso considerable para las familias que dependen del coche a diario.
El origen de esta escalada no está solo en España. El precio del petróleo Brent se mantiene por encima de los 100 dólares por barril y el martes 29 de septiembre cotizaba en torno a los 106 dólares, muy lejos de los niveles previos al aumento de las tensiones en Oriente Próximo. Bernardos no descarta que el Brent alcance los 120 dólares si persisten los problemas actuales, aunque matiza que se trata de un escenario posible, no de una cifra asegurada, y que dependerá de cómo evolucione el suministro en las próximas semanas.
Entre las claves que explican esta situación, el economista mencionó las restricciones al tránsito en el estrecho de Ormuz, fundamental para las exportaciones de petróleo de Oriente Próximo, así como las dificultades de Arabia Saudí para sacar parte de su producción y la menor actividad de las refinerías rusas. Aunque en las últimas semanas las exportaciones de crudo de Oriente Próximo han aumentado y Arabia Saudí ha conseguido elevar sus envíos, esa recuperación no ha sido suficiente para devolver el mercado a la normalidad previa. Persisten problemas logísticos que encarecen el transporte, y Bernardos aseguró que Arabia Saudí ya ha comunicado a dos refinerías europeas que no les suministrará crudo en octubre.
A este cóctel se suma la llegada del invierno, una época en la que las necesidades energéticas aumentan y el gas natural vuelve a cobrar especial importancia. El calendario añade más presión: las medidas extraordinarias adoptadas para aliviar el coste de los carburantes durante septiembre tienen como fecha límite el miércoles 30 de septiembre. Entre ellas se incluyen rebajas temporales relacionadas con la fiscalidad de los combustibles y ayudas dirigidas a determinados profesionales. El Gobierno había diseñado un sistema progresivo que permitía adaptar parte de las medidas a la evolución de los precios.
Bernardos considera que el Ejecutivo debería actuar si el combustible continúa subiendo. Durante su intervención defendió la posibilidad de recurrir a subvenciones o a reducciones temporales de impuestos para evitar que el incremento termine afectando con mayor intensidad a los hogares. El problema, advierte, va más allá de pagar unos euros más al llenar el depósito: cualquier subida importante de los carburantes repercute en el transporte de mercancías y eleva los costes de empresas y autónomos. Una parte de ese gasto puede acabar reflejándose en los precios que paga el consumidor.
La siguiente preocupación del economista es la cesta de la compra. Si el petróleo mantiene precios elevados durante un periodo prolongado, el coste de producir y transportar alimentos puede aumentar, lo que añadiría presión a una inflación que ya preocupa por su efecto sobre el bolsillo de los hogares. Tampoco descarta consecuencias para el conjunto de la economía europea: un petróleo mucho más caro durante meses supondría un golpe para países muy dependientes de las importaciones energéticas y podría frenar su crecimiento. En el escenario más complicado, advierte incluso del riesgo de estancamiento o recesión en algunos países.
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