Lagarde dejará la presidencia del BCE el 7 de febrero de 2027
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, anunció que abandonará el cargo de forma anticipada, lo que abre la carrera por su sucesión en plena presión inflacionista en la eurozona.
Por Elena Lozano
Christine Lagarde dejará la presidencia del Banco Central Europeo el próximo 7 de febrero de 2027, unos meses antes de que expire su mandato en octubre de ese mismo año. La decisión, que la propia dirigente comunicó a través de sus redes sociales, pone en marcha la carrera por su sucesión y por la renovación de buena parte de la cúpula del emisor de la eurozona.
«Acabo de informar a mis colegas de que dejaré mi cargo como presidenta del BCE el 7 de febrero de 2027», escribió la política francesa. «Ha sido un gran orgullo servir a esta institución. Agradezco a todos los que me han apoyado durante estos siete años». Lagarde también trasladó su decisión al presidente del Consejo Europeo, António Costa. La salida era un secreto a voces en Fráncfort desde hace meses, y la política, que cumplirá 71 años en enero, venía preparando el terreno para una eventual marcha anticipada.
El anuncio coincidió con la reunión mensual del consejo de gobierno del BCE, a pocas horas de que la institución diera a conocer su decisión sobre los tipos de interés. Los mercados financieros daban por hecho que el organismo haría una pausa antes de considerar una nueva subida de sus tasas de referencia, en un contexto de inflación alimentada por el encarecimiento de la energía y por la guerra en Oriente Próximo. Según Eurostat, la tasa de inflación en la eurozona escaló al 3,8% en septiembre, su nivel más alto en los últimos tres ejercicios, tras dispararse los precios de la energía casi un 19% respecto al mismo mes del año anterior.
La posibilidad de una salida prematura siempre se interpretó desde un punto de vista político. La clave está en que una renuncia temprana permite al presidente francés, Emmanuel Macron, influir en el nombramiento de su sucesor y hacerlo antes de las presidenciales francesas del próximo año, que se celebrarán el 18 de abril y el 2 de mayo en primera y segunda vuelta. Los sondeos, según la información disponible, son cada vez más favorables a la ultraderecha de Marine Le Pen. Por otro lado, Reuters avanzó días antes que el Foro Económico Mundial de Davos podría anunciar el nombramiento de la nueva presidencia el mes que viene.
Entre los candidatos que suenan para el puesto figura Pablo Hernández de Cos, actual presidente del Banco de Pagos Internacionales (BIS) y exgobernador del Banco de España, considerado uno de los favoritos. Compite con otros pesos pesados de las finanzas europeas, como su principal rival, el neerlandés Klaas Knot.
Lagarde cuenta con una extensa trayectoria profesional y política. Entre 1999 y 2004 trabajó como abogada laboralista y antimonopolio en la firma Baker & McKenzie, donde llegó a presidir su comité ejecutivo mundial, siendo la primera mujer en ocupar ese cargo. Su salto a la política llegó en 2005, cuando fue nombrada ministra de Comercio Exterior del Gobierno francés, puesto que ocupó durante dos años. En 2007 asumió la cartera de Agricultura y Pesca y, entre 2007 y 2011, en plena crisis financiera internacional, la de Economía, Finanzas e Industria, convirtiéndose en la primera mujer en ese cargo dentro del G-7, que reúne a las mayores economías del planeta.
Después dirigió el Fondo Monetario Internacional durante dos mandatos consecutivos, también como primera mujer en el cargo, y en noviembre de 2019 aterrizó en el BCE para suceder a Mario Draghi a las puertas de la pandemia de la Covid. Su designación fue criticada al principio por su marcado perfil político. Desde entonces, en medio de la crisis de suministros y energética y tras la invasión rusa de Ucrania, su principal reto ha sido mantener la estabilidad de los precios sin perjudicar en exceso el crecimiento económico y el empleo.
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