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Evolut

9 de septiembre de 2026

Estilo de vida 4 min

Amancio Ortega, a sus 90 años: «Lo importante es marcarse metas y poner toda el alma en cumplirlas»

El fundador de Inditex repasa su filosofía vital y empresarial: aprender de la calle, desconfiar del optimismo y priorizar el trabajo sobre el dinero.

Amancio Ortega, fundador de Zara e Inditex, cumple 90 años convertido en una de las grandes figuras del éxito empresarial español. Sin embargo, su historia comenzó lejos de las grandes cifras: un joven que se puso a trabajar a los 13 años y que convirtió su oficio en su verdadera escuela. Ortega ha reconocido en varias ocasiones que no estudió todo lo que le habría gustado, pero transformó esa carencia en un impulso para aprender directamente de la realidad. «Mi universidad es mi profesión», llegó a decir al recordar sus inicios, convencido de que el conocimiento se encontraba en observar, trabajar y entender lo que ocurría cada día.

Una de sus frases más conocidas resume su manera de entender la vida: «Lo importante es marcarse metas en la vida y poner toda tu alma en cumplirlas». Para él no se trata solo de tener ambición, sino de encontrar un objetivo y comprometerse por completo con él. Esa filosofía estuvo detrás de una empresa que pasó de ser un pequeño proyecto textil a convertirse en un gigante internacional. No obstante, Ortega nunca ha identificado el éxito únicamente con el dinero. De hecho, una de sus declaraciones más llamativas es: «Si he ganado tanto dinero ha sido porque mi objetivo no ha sido nunca ganar dinero». Su prioridad, según ha explicado, era hacer crecer la compañía, mejorar el producto y entender al consumidor; el patrimonio habría llegado como consecuencia de ese trabajo, no como meta inicial.

Su manera de mirar el negocio también explica buena parte de su trayectoria. «El optimismo es negativo», afirmó en una de sus reflexiones más contundentes. Ortega desconfiaba de la autocomplacencia y consideraba que una empresa debía cuestionarse constantemente. Para él, conformarse con lo conseguido podía ser mucho más peligroso que reconocer los problemas. Esa mentalidad estaba acompañada por una obsesión: escuchar al cliente. «La calle es la gran pasarela», defendía al hablar de moda. Frente a la importancia que tradicionalmente se concede a las grandes pasarelas, Ortega miraba directamente a las personas: quería saber qué compraban, qué necesitaban y qué estaba ocurriendo en las tiendas de todo el mundo.

También concedía una enorme importancia a la rapidez. «Quiero soluciones inmediatas a los problemas», decía. En su filosofía empresarial no había demasiado espacio para quedarse paralizado ante una dificultad: había que identificarla, tomar una decisión y actuar. A los 90 años, aquella manera de pensar permite mirar su trayectoria desde otra perspectiva. El éxito de Amancio Ortega no se explica únicamente por Zara, Inditex o su fortuna, sino por una idea mucho más sencilla: marcarse una meta y dedicarle toda la energía posible. Desde aquel adolescente que empezó a trabajar hasta el empresario que construyó una compañía presente en todo el mundo, su filosofía ha permanecido ligada a una misma obsesión: seguir avanzando, escuchar, aprender y no dar nunca el éxito por garantizado.

Inés Benítez

Autor

Redactora cultural

Inés Benítez cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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