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Evolut

4 de septiembre de 2026

Estilo de vida 6 min

Lidl lanza un cubo de enchufes con clavija plana para aprovechar las tomas ocultas tras los muebles

La cadena alemana comercializa por 13,99 euros un cubo con cuatro tomas de corriente y tres puertos USB cuya clavija plana permite conectarlo en enchufes situados detrás del sofá o de un armario sin separar el mueble de la pared.

Lidl ha puesto a la venta un accesorio pensado para resolver uno de los contratiempos domésticos más habituales: el enchufe de pared que queda oculto detrás del sofá o de un mueble y que obliga a moverlo cada vez que se necesita conectar algún aparato. Se trata de un cubo de enchufes con puertos USB, disponible por 13,99 euros, cuya principal diferencia frente a una regleta convencional está en el extremo del cable, ya que incorpora una clavija plana diseñada para ocupar mucho menos espacio entre la pared y el mobiliario.

El dispositivo concentra cuatro tomas de corriente y tres conexiones USB en una pieza de apenas 7,6 centímetros de lado, que además puede fijarse encima o debajo de una mesa para evitar tener cables y regletas desperdigados por el suelo. De este modo, y de forma sencilla y económica, el usuario puede olvidarse de los enchufes inaccesibles y tener todas las conexiones a mano y ordenadas.

La idea resulta especialmente útil en aquellas estancias donde las tomas de corriente han quedado escondidas tras el mobiliario. Una clavija convencional sobresale varios centímetros de la pared y obliga en muchos casos a separar el sofá, una cómoda o un armario para poder utilizarla. Este modelo de Lidl evita ese espacio perdido gracias a su clavija plana, que permite conectar el cable en una toma situada detrás de un mueble y llevar la corriente hasta un punto mucho más accesible. Para ello cuenta con 1,5 metros de cable, una longitud suficiente para sacar las conexiones desde detrás del sofá y colocar el cubo cerca de una mesa auxiliar.

La forma cúbica también supone un cambio respecto a las regletas alargadas tradicionales. Sus cuatro enchufes se reparten por diferentes caras, lo que facilita conectar varios cargadores sin que unos estorben a otros. Todas las tomas son de tipo Schuko y están equipadas con obturador, un cierre mecánico que actúa como protección infantil e impide acceder fácilmente a los contactos de la toma.

A los enchufes tradicionales se suman tres conexiones para dispositivos móviles: dos son USB-A, el formato que todavía utilizan multitud de cables y cargadores, y la tercera es USB-C. Esto permite prescindir del adaptador de corriente en algunos dispositivos y conectar directamente el cable al cubo. Resulta práctico, por ejemplo, para tener juntos el cargador del teléfono, una lámpara, el ordenador portátil y otros pequeños aparatos que se usan habitualmente en el salón o en una zona de trabajo.

Lidl incluye además un adaptador de soporte y cinta adhesiva de doble cara, de modo que el cubo no tiene que quedarse necesariamente suelto sobre el suelo. Puede fijarse sobre una mesa o por debajo del tablero, algo que sirve para organizar un escritorio en el que los enchufes queden accesibles pero la instalación esté escondida bajo la superficie. El tamaño es otra de sus ventajas: mide aproximadamente 7,6 x 7,6 x 7,6 centímetros y pesa poco más de 400 gramos, por lo que concentra bastantes conexiones sin ocupar el espacio de una regleta tradicional. Está disponible en blanco y negro, dos opciones fáciles de integrar según el mobiliario o el lugar donde se quiera colocar.

El producto resulta especialmente interesante cuando en casa no faltan enchufes, sino que están en el sitio equivocado. En muchos salones ocurre exactamente eso: hay una toma detrás del sofá, pero utilizarla obliga a moverlo cada vez que se necesita conectar algo. Con el cable de 1,5 metros se puede aprovechar ese punto y trasladar las conexiones a un lugar más cómodo, o también puede servir detrás de una cómoda, junto a la cama o en un escritorio donde haya que alimentar varios dispositivos al mismo tiempo.

Como sucede con cualquier regleta o sistema que multiplica las tomas de corriente, hay que respetar las indicaciones de seguridad del fabricante. Lidl señala que el cubo no debe conectarse en cadena con otras regletas, tampoco debe utilizarse cubierto y está destinado únicamente a espacios secos. Los puertos USB están previstos para dispositivos informáticos. Hay además una advertencia importante relacionada con el cable: debido al aumento de la carga térmica, debe utilizarse completamente desenrollado, en lugar de dejar el cable sobrante recogido sobre sí mismo mientras está funcionando.

Con estas precauciones, el pequeño cubo de 13,99 euros resuelve de una manera bastante simple un problema que normalmente se descubre demasiado tarde: cuando el sofá o el armario ya está colocado y resulta que el único enchufe de la zona ha quedado justo detrás. En vez de renunciar a esa toma o mantener el mueble separado de la pared, la clavija plana permite aprovecharla y llevar cuatro tomas y tres conexiones USB hasta un lugar mucho más cómodo.

Iván Serrano

Autor

Corresponsal internacional

Iván Serrano cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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