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Evolut

31 de agosto de 2026

Estilo de vida 5 min

Los interioristas recomiendan sacar los cubos de basura de debajo del fregadero

La interiorista Ángeles Martínez, de Beta Interiorismo, propone reubicar los cubos de basura bajo la zona de preparación de alimentos para ganar accesibilidad al cocinar, y añade consejos sobre fregaderos, iluminación y enchufes.

La cocina es una de las estancias donde la distribución de cada elemento se nota más en el día a día, y uno de los puntos que pocas veces se cuestiona es la ubicación de los cubos de basura. Durante años, el mueble situado bajo el fregadero ha sido el lugar elegido por la mayoría de los hogares, pero los expertos en interiorismo señalan que esta solución habitual no es necesariamente la más práctica. La interiorista Ángeles Martínez, del estudio Beta Interiorismo, propone un cambio sencillo que puede transformar la forma de trabajar en esta estancia.

Según explica Martínez en su cuenta de TikTok, donde comparte consejos para conseguir una cocina más cómoda y funcional, la mejor opción es colocar los cubos de basura debajo de la zona de preparación de alimentos, es decir, bajo la encimera donde se corta y se cocina. «Si tienes los cubos de basura debajo del fregadero, hay una mejor opción: debajo de la zona de trabajo», señala la experta. La razón principal es la accesibilidad: al tener el cubo justo debajo de la superficie en la que se trabaja, basta con abrir el cajón o mueble correspondiente para deshacerse de los restos sin necesidad de desplazamientos innecesarios. «Aquí tienes todo muchísimo más accesible para estar trabajando y recogiendo a la vez», añade.

En las cocinas actuales, esta idea puede llevarse todavía más lejos gracias a los muebles extraíbles diseñados para separar los distintos tipos de residuos. Incluso existen diseños que incorporan una abertura en la propia encimera conectada con los recipientes inferiores, de modo que los restos pueden retirarse directamente desde la superficie de trabajo. Esta solución permite preparar, cocinar y recoger prácticamente al mismo tiempo, evitando que los desperdicios se acumulen sobre la encimera mientras se elaboran los platos.

La ubicación de los cubos no es el único error que puede hacer que cocinar resulte más incómodo. Martínez también aconseja prestar atención al tamaño del fregadero y propone una referencia muy sencilla para saber si se ha elegido bien. «Si en tu cocina no cabe por lo menos la bandeja del horno, entonces tu fregadero no te está haciendo la vida nada fácil», advierte. Su recomendación pasa por escoger un fregadero grande y con una sola cubeta, ya que una cubeta amplia permite lavar bandejas del horno, ollas, fuentes y sartenes grandes sin tener que colocarlas en posiciones imposibles o acabar salpicando toda la encimera.

Además, siempre que el diseño y el presupuesto lo permitan, la interiorista apuesta por los fregaderos integrados en la encimera y realizados con el mismo material. La continuidad visual consigue un acabado más limpio y elegante, pero también tiene una ventaja práctica importante: al eliminar determinadas juntas y bordes, desaparecen algunos de los puntos en los que habitualmente se acumulan agua, restos de alimentos y suciedad. La superficie resulta así más sencilla de limpiar después de cocinar.

Otro de los aspectos que conviene pensar antes de reformar una cocina es la iluminación. Una única lámpara central puede parecer suficiente cuando la estancia está vacía, pero la situación cambia cuando nos colocamos delante de la encimera, ya que el propio cuerpo puede bloquear parte de la luz y generar sombras precisamente en el lugar en el que se está cortando o preparando los alimentos. «Si sólo tienes una luz central en tu cocina y no iluminando directamente la zona de trabajo, acabarás cocinando a oscuras», explica Martínez. Por eso, además de la iluminación general, conviene disponer de puntos de luz dirigidos específicamente hacia las superficies de trabajo, como las tiras LED instaladas bajo los muebles superiores.

Los enchufes son otro detalle que conviene planificar. El aumento de pequeños electrodomésticos como cafeteras, tostadoras, robots de cocina o freidoras de aire hace que las tomas habituales puedan quedarse cortas. Como señala la interiorista, tener solo «los dos típicos enchufes de obra» puede llenar la encimera de cables y regletas. Por eso, recomienda distribuir suficientes tomas de corriente por las principales zonas de trabajo, teniendo en cuenta qué aparatos se van a utilizar. En definitiva, son decisiones aparentemente pequeñas frente a otras cuestiones como elegir los muebles, los electrodomésticos o la encimera, pero son precisamente estos detalles los que terminan determinando si una cocina resulta cómoda en el día a día.

Inés Benítez

Autor

Redactora cultural

Inés Benítez cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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