Recuperar la confianza tras un engaño: la psicóloga explica que no basta con pedir perdón
La terapeuta Diana Sánchez detalla cómo reconstruir una relación tras una traición: honestidad total, cambio coherente y tiempo. Advierte de los errores más comunes, como pasar página con urgencia o caer en la hipervigilancia, y compara el proceso con un duelo que puede durar entre 4 y 18 meses.
Por Iván Serrano
Recuperar la confianza en una pareja después de un engaño o una traición es posible, pero exige un proceso activo que va mucho más allá de un simple perdón. Así lo asegura Diana Sánchez, directora de Psicólogas en Torrelodones, sexóloga y terapeuta de pareja, quien subraya que la evidencia científica respalda que las relaciones pueden superar estas crisis e incluso salir fortalecidas. «Sí, es posible recuperar la confianza y la evidencia científica lo respalda; en terapia de pareja trabajamos habitualmente con parejas que han pasado estas situaciones y vemos cómo sí se puede mejorar y trabajar», afirma la especialista.
Antes de decidir si merece la pena intentarlo, Sánchez recomienda un ejercicio de honestidad total y cuestionar la motivación real. «¿Quiero intentarlo por amor o es por otros motivos como inquietudes económicas, miedo a la soledad, miedo al juicio externo o sentir que esto es un fracaso personal?», plantea. También considera fundamental analizar si lo ocurrido es un hecho aislado o un patrón de conducta recurrente, y si se dispone de la fortaleza emocional necesaria para afrontar un camino que describe como difícil.
La reconstrucción del vínculo requiere tiempo y hechos concretos. «No es solo pedir perdón, es que la persona muestre que realmente hay un cambio coherente y continuado en el tiempo», explica la terapeuta. En casos de infidelidad, la primera premisa es que quien ha roto el pacto corte todo contacto con la tercera persona y asuma su responsabilidad sin ambigüedades ni intentos de culpabilizar a la parte herida. Sánchez insiste en la necesidad de mostrar «empatía afectiva» y de entender el daño causado.
Por el lado de la persona engañada, las reacciones más comunes incluyen inseguridad, hipervigilancia, pensamientos intrusivos y ansiedad. La recomendación de la psicóloga es no reprimir las preguntas, aunque sean repetitivas, porque buscan calmar el miedo a que el daño se repita. También aconseja trabajar en uno mismo, mantener otros vínculos sociales y acudir a terapia individual para recuperar la autoestima. «Buscar apoyo fuera y con personas de su círculo de confianza y/o terapia individual para recuperar su autoestima», añade.
Entre los errores más frecuentes, Sánchez señala la urgencia por pasar página y actuar como si nada hubiera pasado, una actitud que «impide procesar las emociones y deja asuntos sin resolver». «Olvidar no exige cambios ni reflexión; es solo mirar a otro lado. En la reconstrucción hay reparación; en el olvido, no, y pueden quedar emociones estancadas como el resentimiento o deseos de hacer daño», valora. En el extremo opuesto sitúa la hipervigilancia constante y la exigencia de pruebas continuas, como el control de la ubicación del móvil, algo que puede aliviar al principio pero termina saboteando la relación.
La especialista compara el proceso con un duelo, ya que se pierde la percepción de seguridad en la pareja y la relación cambia tal y como se conocía. «Los duelos, de media, se tardan en superar unos 12 meses, por lo que yo diría que el proceso podría ser de entre un mínimo de 4 o 6 meses a 12 o 18 meses», advierte. La meta, concluye, no es volver a la relación anterior, sino construir una nueva con la honestidad como base, con paciencia, coherencia y, en muchos casos, con ayuda profesional.
