Vicky Martín Berrocal: «Ya no vivo para gustar a los demás»
La diseñadora y comunicadora sevillana se suma a la campaña «Razones de Peso» de Lilly y reflexiona sobre la culpa, la presión estética y su nueva relación con el cuerpo y la salud.
Por Marcos Esteban
Vicky Martín Berrocal ha decidido dar un paso al frente en la conversación sobre el peso y la salud. La diseñadora, empresaria y comunicadora sevillana se ha sumado a «Razones de Peso», la iniciativa impulsada por la compañía médica Lilly para cambiar el relato sobre la obesidad y el sobrepeso. En una entrevista con motivo de la campaña, la creadora ha hablado sin filtros sobre la culpa que arrastró durante años, la presión estética que marcó su vida pública y el momento de aceptación personal en el que se encuentra ahora.
«He convivido muchos años con la culpa, pensando que todo dependía de mí y sintiendo que mi cuerpo decía quién era», confiesa Martín Berrocal. Esa frase resume décadas de exigencia personal y de convivencia con unos estándares de belleza que, según dice, marcaron a toda una generación de mujeres. Sin embargo, la diseñadora asegura que aquel pensamiento quedó atrás: «Con el tiempo entendí que no era así. Por eso me apetecía formar parte de una conversación que deja a un lado el juicio y pone el foco donde tiene que estar: en la salud y en la importancia de ir al médico. Si conseguimos que una sola persona deje de sentirse culpable y se anime a pedir ayuda, ya habrá merecido la pena».
La sevillana lleva más de dos décadas siendo un rostro conocido y ha comprobado cómo cada cambio de peso o cada aparición pública generaba titulares y opiniones de todo tipo. Por eso le molesta especialmente que todavía exista quien reduzca la obesidad a una simple cuestión de voluntad. «Es muy fácil opinar sobre el cuerpo de otra persona sin saber qué hay detrás. Seguimos creyendo que todo depende de comer menos o de hacer más deporte, cuando hoy sabemos que intervienen muchísimos factores. Por eso insisto tanto en dejar de juzgar y empezar a entender. Nadie debería cargar, además de con una enfermedad en muchos casos, con la culpa», afirma con contundencia.
La reflexión de Martín Berrocal llega en un momento en el que el debate sobre el cuerpo femenino está más presente que nunca. Las redes sociales han abierto la puerta a nuevos discursos sobre diversidad corporal y aceptación, pero también han multiplicado la exposición pública y los comentarios sobre el físico ajeno. La diseñadora conoce bien esa presión, pues fue una de las primeras en la moda española en ampliar las tallas de sus colecciones cuando casi nadie hablaba de inclusión. Después compartió sus propias inseguridades en televisión y, más recientemente, ha convertido su premiado pódcast «A solas con Vicky Martín Berrocal» en un espacio donde las emociones, la salud mental y la autoestima ocupan el centro de la conversación.
Escuchándola resulta inevitable pensar en la Vicky de hace veinte años, la misma mujer que irrumpía en la vida pública con una personalidad arrolladora pero que, como ella misma reconoce, también convivía con inseguridades que pocas veces dejaba ver. «La he vivido como la hemos vivido muchísimas mujeres. Durante mucho tiempo sentí que siempre había una talla mejor, un cuerpo mejor o una mejor versión de mí y eso te hace sufrir mucho», dice. No hay dramatismo en sus palabras, sino una serenidad que solo concede el paso del tiempo. «He entendido muchas cosas, he entendido qué factores me afectan y que el cuerpo cambia porque tiene que cambiar. Sigo cuidándome, claro que sí, pero ya no busco gustarle a todo el mundo. Me basta con encontrarme bien conmigo».
Ese cambio de mentalidad, explica, ha sido probablemente la mayor conquista de su vida. Durante años creyó que el bienestar llegaría cuando alcanzara el físico perfecto, pero terminó descubriendo que la verdadera libertad consistía precisamente en dejar de perseguirlo. «Mientras estás peleada con tu cuerpo, todo gira alrededor de eso. Pero un día entiendes que la vida es muchísimo más grande que una talla. Ahí cambia la mirada». Esa nueva forma de entender el cuidado personal también ha transformado su relación con el deporte, que ahora forma parte de una rutina mucho más amable consigo misma, desligada del peso y de la imagen.
La campaña «Razones de Peso» busca precisamente eso: dejar de educar desde la culpa para empezar a hacerlo desde la salud. «También entiendes que tenemos que dejar de hablar tanto de castigo y empezar a hablar mucho más de bienestar y de aceptación», concluye la diseñadora, que convierte su propia experiencia en un mensaje para todas aquellas mujeres que todavía se miran al espejo con exigencia.
