Trump promete 5.000 dólares a cada adulto si los republicanos mantienen el Congreso
El presidente de Estados Unidos anuncia en la convención republicana de Dallas un pago de 5.000 dólares por adulto financiado con aranceles si su partido retiene el Congreso el 3 de noviembre, y propone rebautizar el estrecho de Ormuz como «Estrecho Trump» en plena escalada con Irán.
Por Marcos Esteban
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha prometido entregar 5.000 dólares a cada adulto estadounidense si el Partido Republicano mantiene el control del Congreso tras las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre. El anuncio lo hizo durante la convención nacional republicana celebrada en Dallas, Texas, ante una audiencia que respondió con aplausos.
Según Trump, el dinero procedería de los ingresos generados por los aranceles. «Si los republicanos ganan, ustedes ganan con nosotros y van a tener cinco mil dólares», afirmó ante sus seguidores. Sin embargo, no detalló cómo se financiaría el programa ni de qué forma se efectuaría el pago, una falta de concreción que deja abiertas las dudas sobre su viabilidad.
La propuesta llega en plena batalla por el control del Congreso, con unos comicios especialmente ajustados. Las encuestas apuntan a una posible victoria demócrata en la Cámara de Representantes y a una lucha muy igualada por el Senado. Trump ya había planteado antes fórmulas similares, como un «dividendo» vinculado al Departamento de Eficiencia Gubernamental o cheques de 2.000 dólares durante la guerra arancelaria, iniciativas que finalmente no se materializaron.
Durante el mismo discurso, Trump también afirmó que propondrá cambiar el nombre del estrecho de Ormuz por el de «Estrecho Trump», en plena guerra de Washington contra Irán. «Controlamos Ormuz. Creo que deberíamos llamar al estrecho de Ormuz ‘Trump’. Debería obtener algo de esto. El Estrecho Trump», dijo. «Se va a llamar así, señoras y señores. Haré un anuncio», añadió el mandatario, sin precisar cuándo formalizará la propuesta ni mediante qué procedimiento.
Trump aseguró además que el eventual cambio de nombre no es una iniciativa del Gobierno iraní. «Estoy seguro de que al liderazgo iraní le gustaría decirles que fue idea suya. No fue idea suya», afirmó mientras la audiencia republicana se reía y aplaudía. La propuesta llega en un momento de renovada tensión en torno al estrecho, después de que Estados Unidos destruyera cinco petroleros iraníes tras ataques con misiles contra sus buques de guerra, según el Pentágono, y Teherán respondiera con ataques contra una base estadounidense en Jordania y contra una decena de embarcaciones en las inmediaciones de Ormuz.
La escalada ha reducido aún más el tráfico por esta estratégica vía marítima y llevó este miércoles al precio del Brent a superar los 100 dólares por barril. El estrecho de Ormuz es un punto clave para el transporte mundial de petróleo, por lo que cualquier alteración en la navegación tiene repercusiones directas en los mercados energéticos internacionales.
El viaje de Trump a Dallas se vio retrasado por un problema en uno de los toboganes de emergencia del Air Force One que tuvo que ser revisado justo antes de que el presidente embarcara. El equipo presidencial comunicó que se trataba de un problema puntual que ya había sido resuelto. Durante ese receso, Trump aprovechó para hacer un anuncio sobre la guerra con Irán, al afirmar que cree que el conflicto terminará inmediatamente después de las elecciones porque, según él, Teherán «no puede resistir más».
Las propuestas de Trump se enmarcan en una estrategia de movilización de su base electoral de cara a unos comicios en los que está en juego el equilibrio de poder en Washington. La promesa del pago de 5.000 dólares, sin respaldo presupuestario conocido, y la propuesta de rebautizar el estrecho de Ormuz buscan reforzar su discurso nacionalista y de mano dura en política exterior ante un electorado que acudirá a las urnas el 3 de noviembre.
