El Congreso rechaza por segunda vez prohibir la compra de vivienda a empresas y fondos
La proposición de ley de Sumar para reservar la compra de vivienda a personas físicas vuelve a fracasar con los votos en contra de PP, Vox y Junts y la abstención de PSOE y PNV.
Por Inés Benítez
El Congreso de los Diputados ha rechazado este martes por segunda vez la proposición de ley de Sumar que pretendía prohibir a empresas y fondos de inversión la compra de vivienda. La iniciativa, que ya fue tumbada en noviembre del año pasado, ha vuelto a encontrar el mismo muro: los votos en contra de PP, Vox y Junts, junto con la abstención del PSOE y el PNV, han impedido que la Cámara Baja iniciara su tramitación.
La propuesta de Sumar buscaba modificar la ley de vivienda para reservar la adquisición de pisos a personas físicas y vetarla a las personas jurídicas, con excepciones como las organizaciones sin ánimo de lucro. El argumento del grupo plurinacional es que las empresas no compran inmuebles para vivir, sino para especular, lo que contribuye a la escalada de los precios. «Tenemos una segunda oportunidad», planteó al inicio del debate el diputado de Sumar Alberto Ibáñez, que pidió el apoyo del resto de fuerzas políticas.
El resultado de esa segunda oportunidad ha sido idéntico al de noviembre. A favor se pronunciaron ERC, Bildu, Podemos y BNG. En contra, PP, Vox y Junts. Y se abstuvieron el PSOE y el PNV. En Sumar confiaban en un cambio de postura de los socialistas para al menos reforzar el respaldo a su iniciativa, aunque el rechazo estaba garantizado por la mayoría de votos negativos. «Les pido que hagan un esfuerzo para cambiar su voto de la abstención al sí, porque la ciudadanía necesita ver que somos capaces de avanzar y de acordar entre diferentes», reclamó Ibáñez durante el debate.
La diputada socialista Irene Jódar se limitó a asegurar que su partido trabaja para acabar con la especulación inmobiliaria y defender el derecho a la vivienda, y que seguirá haciéndolo «acorde a la ley y al ordenamiento jurídico existente». Por parte del PNV, la diputada Maribel Vaquero dijo estar de acuerdo en combatir la especulación, pero subrayó que las propuestas para limitar la compra de vivienda deben ser «excepcionales, proporcionadas y limitadas en el tiempo y en el espacio» —por ejemplo, únicamente para compradores extranjeros— y consideró que el texto de Sumar tiene difícil encaje en el ordenamiento jurídico actual.
El PP también cargó contra el fondo de la iniciativa. Su diputado Miguel Ángel Sastre afirmó que la proposición «flaquea jurídicamente» y la calificó como una de las «recetas fallidas» del Gobierno de coalición en materia de vivienda. Sastre señaló que casi nueve de cada diez viviendas en España las compran personas físicas y afeó que, tras años de «zancadillas inútiles» a los propietarios, se pretenda ahora solucionar el problema «atacando solo el 10%».
Ibáñez había apelado especialmente a Vox. De hecho, el detonante para volver a registrar la iniciativa a principios de año fue que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió una propuesta similar para prohibir a los grandes inversores comprar viviendas unifamiliares y el partido de Santiago Abascal lo elogió. «Espero que entre Trump y la gente puedan elegir. Hoy, solo hoy, es lo mismo», les dijo Ibáñez, que afirmó que ser «patriota» también es vetar que el capital extranjero «compre nuestro país». Sin embargo, el diputado de Vox Carlos Hernández Quero rechazó de plano la iniciativa y la tildó de «chapuza legislativa».
Junts también criticó con dureza la propuesta. La diputada Marta Madrenas opinó que «no es cierto» que el texto prohíba la compra de viviendas a «fondos buitre», sino que perjudica a «las cooperativas, ayuntamientos, la Generalitat y las empresas públicas», por lo que, a su juicio, solo serviría para que los jóvenes y las familias trabajadoras «salieran perdiendo». En particular, reprochó que la iniciativa no incluya ningún límite de renta ni de patrimonio al comprador, ironizando con que «si Florentino Pérez quiere comprar 100 pisos en Barcelona» podría hacerlo.
