El PP impulsa visitas de altos cargos europeos a Ceuta en pleno pulso con el Gobierno
El Partido Popular busca internacionalizar la crisis de Ceuta con la visita de Manfred Weber el lunes y presiona para que la UE y la Comisión Europea se impliquen, mientras el Gobierno y la ciudad autónoma cruzan acusaciones sobre la gestión de los menores migrantes.
Por Elena Lozano
El Partido Popular ha convertido la crisis de Ceuta en un tablero de presión política contra el Gobierno central. La estrategia pasa por lograr la implicación directa de las instituciones europeas en una ciudad autónoma que, cincuenta días después del asalto masivo de finales de julio, sigue albergando a unos 10.000 inmigrantes, casi un millar de ellos menores no acompañados. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha diseñado una hoja de ruta que sus presidentes autonómicos han seguido sin fisuras, incluido el de la propia Ceuta, Juan Jesús Vivas.
El primer fruto de esa ofensiva diplomática será la visita que el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, realizará el próximo lunes a la ciudad autónoma acompañado por Feijóo y una delegación de conservadores europeos. En Génova consideran un éxito que Weber haya aceptado el desplazamiento, porque sirve para «internacionalizar» la emergencia, visibilizar el problema ante la Unión Europea y señalar al Ejecutivo de Pedro Sánchez por su gestión. El PP quiere además lanzar un mensaje a Marruecos: España cuenta con el respaldo comunitario frente a cualquier aspiración territorial sobre Ceuta y Melilla.
Pero los populares aspiran a más. Feijóo mantuvo este jueves un encuentro privado en su despacho del Congreso con el comisario de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, al que solicitó que viaje personalmente a Ceuta para «conocer de primera mano la situación y las necesidades» de la ciudad. Fuentes comunitarias recuerdan que, a diferencia de Weber, los miembros del ejecutivo comunitario deben acordar «por cortesía» cualquier desplazamiento a España con el Gobierno. «Si Sánchez no lo acepta, no hay visita», resumen. Génova sostiene que esa visita ya estaba prevista para el verano, pero no pudo celebrarse porque «el Gobierno estaba de vacaciones», y ahora pide al Ejecutivo que facilite el viaje.
La ofensiva no se detiene ahí. El PP también quiere que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se desplace a la frontera sur de Europa. En este caso, la iniciativa ha partido de Vivas, aunque coordinada con la cúpula de Madrid. El dirigente ceutí envió este jueves una carta a la líder alemana para invitarla a visitar Ceuta y agradecerle el respaldo que brindó durante su intervención en el debate sobre el Estado de la Unión. «Sería un espaldarazo a todos los ceutíes y una inyección de moral. Esta es una de las fronteras de Europa», señalan en su entorno.
Estos movimientos se producen en un momento de altísima tensión entre Moncloa y Génova. La última gran afrenta estalló el miércoles, cuando Sánchez fue preguntado por la prensa sobre la presencia de casi 1.000 niños en las calles de Ceuta tanto tiempo después del asalto. El presidente del Gobierno descargó toda la responsabilidad sobre Vivas, a quien culpa del enquistamiento de la crisis por no aceptar ninguna de las soluciones planteadas para el destino de los menores: entregarlos a ONG para que salgan de Ceuta una vez finalizados los expedientes o establecer acuerdos bilaterales para enviarlos a las comunidades autónomas. Para Moncloa, la tutela de los niños corresponde exclusivamente a Ceuta.
El PP rechaza de plano ese marco. Génova insiste en que no se trata de una «crisis migratoria», sino de un «ataque híbrido» y un «desafío a la seguridad nacional», y por eso la «solidaridad» que operó en anteriores traslados de menores a otras comunidades no se activa ahora. Esa línea roja —los menores no acompañados no pueden cruzar a la Península— implica retrasar sine die la descongestión de Ceuta, pero los populares la mantienen como principio irrenunciable. Además, han tensado la relación con Rabat al subrayar discursivamente «la relación directa entre Marruecos y la invasión».
En ese pulso de relatos, culpas y competencias, lograr una mayor presencia comunitaria en Ceuta se ha convertido en una prioridad absoluta para el PP. Consideran que les permitiría contraponer esa imagen a la reiterada ausencia sobre el terreno de Sánchez, que solo ha viajado una vez a la ciudad autónoma desde que comenzó la crisis, pese al goteo constante de ministros coordinados por el responsable de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Mientras tanto, la emergencia sigue sin una solución clara y el choque político se intensifica día a día.
