La serie sísmica de Granada continúa con temblores de baja magnitud
Tras los dos terremotos de 4,8 de agosto, la actividad reciente en el cinturón metropolitano se concentra en movimientos pequeños. Armilla, Otura, Gójar, Maracena y La Zubia figuran entre los últimos epicentros.
Por Elena Lozano
La serie sísmica que comenzó en agosto al sur de Granada sigue evolucionando, pero los registros de los últimos días muestran un escenario muy distinto al de las sacudidas más fuertes de mediados de mes. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) continúa detectando movimientos en el área metropolitana, muchos de ellos por debajo de magnitud 2, aunque algunos se sienten por su proximidad y poca profundidad.
Este lunes 7 de septiembre se han registrado varios ejemplos. A las 04:09, un terremoto de magnitud 1,6 se localizó al sureste de La Zubia, a seis kilómetros de profundidad, y fue sentido. A las 06:23, otro de magnitud 1,7 apareció al suroeste de Maracena y también fue percibido. El más reciente marcado como sentido en el listado consultado ocurrió a las 14:54 al sureste de Gójar: magnitud 1,7 y cuatro kilómetros de profundidad.
Armilla continúa dentro de ese mapa de actividad. El domingo 6 de septiembre, a las 08:02, el IGN registró al suroeste del municipio un seísmo de magnitud 1,9 mbLg y apenas dos kilómetros de profundidad. Alcanzó una intensidad máxima III y fue notado en Armilla, Churriana de la Vega, Granada y otras localidades del entorno.
Ese mismo día, Villa de Otura registró el movimiento de mayor magnitud entre los episodios recientes destacados: 2,4 mbLg a las 15:04. Fue un terremoto superficial y sentido en diferentes municipios de la Vega Sur. La intensidad III se consignó en Armilla, Alhendín, Cájar, Churriana de la Vega, Las Gabias, La Zubia y Ogíjares.
La evolución se entiende mejor al compararla con el inicio de la secuencia. La serie sísmica de Alhendín comenzó el 14 de agosto. Hasta el 31 de agosto, el balance difundido a partir de los datos del IGN sumaba 1.430 terremotos y 122 movimientos sentidos por la población. Los dos mayores se produjeron el 15 y el 18 de agosto y alcanzaron magnitud momento 4,8. Doce eventos llegaron o superaron magnitud 3, mientras que la mayor parte se quedó por debajo de 2.
También cambió la percepción del riesgo en la vida cotidiana. Los dos terremotos principales de agosto fueron ampliamente sentidos y dieron paso a una vigilancia intensa de cada réplica. Ahora, en cambio, la actividad visible en el registro diario está dominada por magnitudes pequeñas. Eso no equivale a ausencia de terremotos: significa que el comportamiento reciente de la serie se expresa sobre todo a través de microsismos y sacudidas débiles.
La profundidad es una de las claves para entender por qué algunos de esos eventos menores se perciben. Un seísmo poco profundo puede sentirse con claridad cerca del epicentro aunque libere mucha menos energía que otro más grande. El movimiento de Armilla del domingo, por ejemplo, ocurrió a dos kilómetros de profundidad. El de Villa de Otura fue catalogado como superficial. En ambos casos, el IGN recibió información de percepción en varios municipios.
La secuencia además sigue desplazando sus pequeños epicentros por el cinturón metropolitano. El 1 de septiembre hubo un movimiento de magnitud 2,0 al noreste de Armilla, sentido con intensidad III en varias localidades. El 4 de septiembre, uno de magnitud 2,2 al noroeste de Churriana de la Vega volvió a ser percibido en Armilla y Granada. Este lunes, el catálogo añade un evento de magnitud 1,4 al noreste de Armilla, a 12 kilómetros de profundidad, sin intensidad máxima indicada en la ficha.
El listado de los últimos diez días que publica el IGN está diseñado para mostrar terremotos de magnitud 1,5 o superior y aquellos que han sido sentidos. Los movimientos menores quedan en el catálogo completo, y la información técnica puede cambiar cuando se revisan las señales y se afinan los cálculos de magnitud, profundidad o localización.
El cambio más visible respecto a mediados de agosto, por tanto, no es el final de la actividad, sino su escala reciente. Granada continúa registrando terremotos, pero los últimos episodios sentidos se mueven en magnitudes bajas. La evolución de los próximos días permitirá ver si la secuencia mantiene ese patrón de pequeños movimientos o vuelve a concentrar más energía en alguno de sus focos del área metropolitana.
