Una nueva ola de amenazas de bomba obliga a desviar al menos 15 vuelos en Europa
Al menos quince vuelos comerciales recibieron amenazas de bomba este jueves en varios aeropuertos europeos. Hasta ahora no se han encontrado explosivos, y varios aparatos fueron desviados a bases militares y aeropuertos de otros países.
Por Marcos Esteban
Al menos quince vuelos comerciales se vieron afectados este jueves por nuevas amenazas de bomba en varios aeropuertos europeos. Hasta el momento no se ha encontrado ningún explosivo a bordo de las aeronaves, según la información disponible, pero varios aparatos tuvieron que modificar su ruta como medida de precaución.
Entre los casos más llamativos figura un Airbus A320 de Aer Lingus que cubría la ruta de Dublín a Roma y que fue desviado a la base aérea militar de Évreux, en Francia. El avión transportaba 151 pasajeros y seis tripulantes. Los viajeros fueron trasladados a un lugar seguro mientras los equipos de desactivación de explosivos inspeccionaban la aeronave. Un Wizz Air que volaba de Milán a Varsovia fue desviado a Viena, en Austria, y un Ryanair que había salido de Londres Stansted con destino a Sofía aterrizó en Plovdiv, en Bulgaria.
La lista de vuelos afectados incluye también varios Ryanair procedentes de Madrid y de Copenhague con destino a Sofía. Otros casos tuvieron un desenlace distinto. Un vuelo de LOT entre Varsovia y Bruselas aterrizó sin incidentes tras dos inspecciones que no encontraron nada sospechoso. Un Finnair que cubría la ruta de Helsinki a Roma fue escoltado por cazas de la Fuerza Aérea italiana hasta el aeropuerto de Fiumicino, y otro Finnair de Helsinki a Viena aterrizó sin incidencias. Wizz Air también registró amenazas en vuelos de Milán a Bucarest, y dos trayectos hacia Milán procedentes de Tesalónica y Oporto se vieron igualmente afectados. Asimismo, cuatro aviones con destino a Praga fueron señalados, aunque no se ha informado de sus puntos de origen.
Esta ola llega solo dos días después de una primera tanda de amenazas que afectó a siete vuelos. En aquella ocasión, las alertas fueron posteriormente consideradas falsas. Según los datos recogidos, algunas de las amenazas anteriores se enviaron por correo electrónico, aunque no está claro quién está detrás de ellas ni cuál es su origen. Tampoco se ha precisado el resultado completo de las inspecciones realizadas en Évreux y en Praga.
Por su parte, la policía checa ha valorado como baja la credibilidad de las amenazas recibidas en los vuelos relacionados con Praga y ha previsto llevar a cabo inspecciones con perros pirotécnicos. Las autoridades de los distintos países continúan verificando cada aparato antes de autorizar su operación, en una jornada en la que la prioridad ha sido garantizar la seguridad de pasajeros y tripulaciones mientras se esclarecen los hechos.
Fuente: 20minutos.es
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