El G7 liberará 100 millones de barriles de reservas para frenar la crisis energética por la guerra en Irán
El G7 acuerda una liberación coordinada de hasta 100 millones de barriles a través de la AIE durante cuatro meses, con suministro inicial de gasóleo, para contener unos precios disparados por el bloqueo del estrecho de Ormuz. La UE abordará medidas adicionales en el Consejo Europeo del 15 y 16 de octubre.
Por Elena Lozano
El G7 ha acordado una liberación coordinada de hasta 100 millones de barriles de reservas energéticas a través de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para contener la escalada de precios provocada por la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. La medida, que comenzará de inmediato y se extenderá durante cuatro meses, incluye un suministro inicial de gasóleo por parte de los miembros y socios del grupo de las siete economías más industrializadas.
El anuncio llega a las puertas del invierno, con los precios energéticos aún disparados y a un mes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, donde Donald Trump se juega el control del Capitolio. Los líderes del G7 han subrayado que la prioridad es aliviar la presión sobre los ciudadanos y evitar restricciones que agraven las tensiones en el mercado.
Además de la liberación de reservas, el G7 se ha comprometido a abstenerse de imponer restricciones a la exportación de energía y productos energéticos entre sus países, y ha hecho un llamamiento a todos los productores para que eviten prohibiciones que puedan exacerbar la volatilidad. El comunicado final menciona a Irán y Rusia como factores de inestabilidad, aunque no cita a Estados Unidos ni a Israel.
El presidente francés, Emmanuel Macron, explicó que reunió a los líderes del G7 para debatir la situación energética mundial y que acordaron «trabajar de forma coordinada para contribuir a la reducción de los precios de los productos petrolíferos, en particular del gasóleo». Macron añadió que el grupo también pactó «no adoptar medidas que restrinjan el intercambio de energía y productos petrolíferos entre los países socios».
El texto aprobado condena los «continuos ataques de Irán contra sus vecinos de la región» y pide el «restablecimiento inmediato y pleno de los derechos y principios de navegación en el estrecho de Ormuz». Asimismo, el G7 aplaude los esfuerzos de Estados Unidos para garantizar la libre circulación del comercio en esa vía marítima, sin mencionar el origen unilateral del conflicto.
La AIE deberá supervisar el impacto de estas medidas en la seguridad energética y la estabilidad del mercado, así como la aplicación de los compromisos. Está previsto que presente un informe de seguimiento en un plazo de 20 días, con recomendaciones prácticas para mejorar respuestas futuras, incluida la reposición de reservas.
El G7 mantendrá las sanciones contra Rusia y colaborará con la AIE y otros socios para evitar nuevas repercusiones en los mercados de combustible, gas y otras materias primas. «Las preocupaciones de nuestros ciudadanos sobre los precios de la energía siguen siendo una prioridad máxima», señala la declaración, que se declara preparada para ajustar las medidas según evolucione la situación.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, vinculó la crisis a la necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles: «Esta crisis también pone de relieve la importancia de reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles y acelerar la transición hacia fuentes de energía propias».
Los líderes de la Unión Europea volverán a abordar este asunto, así como las fórmulas para mitigar el impacto del aumento de los precios de la energía, en el Consejo Europeo del 15 y 16 de octubre. La liberación de reservas busca contener una escalada que ya se traslada al bolsillo de los ciudadanos, con el gasóleo como producto prioritario en la primera fase.
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