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Evolut

2 de octubre de 2026

Economía 5 min

Las aseguradoras excluyen la IA de sus pólizas ante la falta de leyes de responsabilidad

La ausencia de un marco legal sobre responsabilidad civil en inteligencia artificial lleva a las aseguradoras a excluir esta tecnología de las pólizas estándar, mientras las grandes tecnológicas limitan sus indemnizaciones al importe pagado por el cliente en los últimos doce meses.

La falta de un marco legal claro sobre responsabilidad civil en inteligencia artificial está empujando a las aseguradoras a retirar esta tecnología de sus pólizas estándar. Al mismo tiempo, los grandes laboratorios de IA limitan el máximo de sus indemnizaciones a lo que sus clientes hayan pagado durante los últimos doce meses, según un reciente informe del centro de investigación RAND. La práctica, autorizada por los reguladores estatales de seguros en Estados Unidos, deja a las empresas sin cobertura frente a daños como resultados incorrectos, deepfakes, violaciones de privacidad o decisiones discriminatorias.

Los organismos públicos que supervisan el mercado asegurador en Estados Unidos están dando su visto bueno a esta exclusión. Según datos del medio especializado The Information, más del 80% de las solicitudes presentadas en 2026 para excluir los daños producidos por la IA de la cobertura asegurada han sido autorizadas. Esta tendencia se apoya en el llamado test de Berliner, utilizado desde 1982 para medir si un riesgo es asegurable. La Asociación de Ginebra, uno de los principales think tanks del sector, señala que la IA suspende tres de los nueve criterios de este examen: la pérdida máxima posible, la asimetría de la información y la inestabilidad de la pérdida media.

El primer criterio se refiere a que un algoritmo puede producir fallos en cascada en miles de pólizas simultáneamente, lo que lo convierte en un riesgo catastrófico comparable a accidentes nucleares o pandemias. El segundo alude a que las empresas aseguradas conocen mucho mejor que las aseguradoras el impacto real de la IA. El tercero apunta a la imposibilidad de fijar una póliza estándar cuando un mismo sistema puede causar un daño acotado en un servicio de atención al cliente o pérdidas millonarias por violación de derechos de autor. En su último informe, la Asociación de Ginebra indica que, de las 112 combinaciones posibles entre 14 riesgos identificados de la IA y 8 pólizas tradicionales, el 80% quedan excluidas.

La extensión de los agentes de IA ha multiplicado estos riesgos. Se trata de sistemas capaces de completar tareas de varios pasos sin supervisión humana, como buscar información en internet, usar otras herramientas digitales o programar sus propias aplicaciones. Esa mayor autonomía puede llevar a acciones no previstas por sus desarrolladores. Un ejemplo citado en el informe son los hackeos de páginas del gobierno australiano, provocados por agentes que buscaban información e intentaban acceder incluso a la que no estaba disponible públicamente.

Ante la ausencia de reglas, el miedo se ha convertido en el principal regulador. El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) advierte que el seguro «se ha convertido en el regulador de facto más importante del despliegue de la IA en EEUU, y actualmente está regulando por retirada: excluyendo el riesgo de la IA de la cobertura en lugar de fijar los estándares afirmativos bajo los cuales el despliegue podría ser asegurado, tarifado y disciplinado». La situación refleja la negativa de Donald Trump a desarrollar una regulación para la inteligencia artificial, incluso ante las peticiones de algunos magnates del sector y expertos que alertan de un posible «peligro para la humanidad».

En Europa el panorama no es muy diferente. La Unión Europea cuenta con una ley de IA, pero no ha resuelto quién es responsable cuando algo sale mal. Esa iba a ser la misión de la Directiva de Responsabilidad de la IA, cuyo borrador fue retirado por la Comisión Europea en 2025. El CSIS señala que, mientras los requisitos del Reglamento de IA para sistemas de alto riesgo se han aplazado hasta finales de 2027 o 2028, la reparación de daños queda fragmentada en las legislaciones nacionales, dejando a las víctimas sin un marco unificado de indemnización. Este instituto con sede en Washington advierte de que esta dificultad para asegurar los procesos con IA «amenaza con frenar» la innovación de las empresas estadounidenses y europeas frente a China.

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Marcos Esteban

Autor

Cronista deportivo

Marcos Esteban cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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