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Evolut

7 de septiembre de 2026

Economía 5 min

El mapa del uranio cambia y Rusia puede ampliar su influencia al 36 %

Un análisis británico mira más allá de las fronteras y atribuye peso estratégico a las participaciones de Rosatom en minas de Kazajistán y proyectos africanos.

NAC Kazatomprom JSC / Wikimedia Commons

Las cifras habituales sitúan a Rusia lejos de dominar la extracción mundial de uranio. En 2024 produjo 2.738 toneladas dentro de su territorio, alrededor del 4,5 % de las 60.213 toneladas obtenidas en todo el mundo. El Centre for Strategic Advantage propone, sin embargo, medir algo distinto: no solo dónde se encuentra la mina, sino quién controla o participa en la empresa que la explota.

Con ese criterio, la posición rusa se acercaba ya a una cuarta parte de la capacidad minera mundial en 2024. El escenario central del centro británico eleva esa influencia hasta aproximadamente el 36 % en 2040 si los proyectos acordados, en desarrollo y previstos avanzan y alcanzan la capacidad esperada. No es una predicción automática. Las licencias, la financiación, los cambios políticos y las decisiones de los socios pueden alterar de forma sustancial el resultado. El porcentaje describe una posibilidad de concentración, no una producción que ya esté asegurada.

Kazajistán es la pieza decisiva de ese mapa. El país produjo 23.270 toneladas de uranio en 2024, cerca del 39 % del total mundial. Uranium One, propiedad de Rosatom, participa junto a Kazatomprom en varias explotaciones importantes. La World Nuclear Association atribuye a Uranium One 5.829 toneladas de producción en el extranjero durante ese año. En una estadística nacional esas toneladas son kazajas; en una lectura por propiedad empresarial, parte de la influencia se vincula al grupo nuclear ruso.

La posible expansión africana añade otra capa, aunque los proyectos todavía están en fases diferentes. Mkuju River, en Tanzania, sigue en desarrollo y abrió una planta piloto de procesamiento en julio de 2025; la mina comercial aún no funciona. En Namibia, Uranium One realiza exploración geológica en la cuenca de Aranos. En Níger, la compañía firmó en diciembre de 2025 un memorando con la empresa estatal TNUC para permisos, exploración y posibles minas futuras. Ese acuerdo no equivale a controlar hoy la producción nigerina.

Europa intenta cambiar al mismo tiempo otros eslabones del combustible nuclear. La hoja de ruta REPowerEU incluye una retirada progresiva de los insumos nucleares rusos. Aun así, la Comisión Europea calculó de forma preliminar que en 2025 entraron en la Unión casi 2.900 toneladas de uranio ruso en forma enriquecida o como combustible. La sustitución es lenta porque la conversión y el enriquecimiento requieren instalaciones especializadas y años de inversión.

Para cualquier país europeo que dependa directa o indirectamente del mercado nuclear, la transformación del mercado mundial de uranio importa incluso sin comprar a una mina rusa. Los contratos, los precios y la disponibilidad dependen de una cadena común. Si el control de la extracción se concentra, la presión puede sentirse en los servicios posteriores de conversión, enriquecimiento y fabricación de combustible. Y si un proveedor alternativo utiliza materia prima de una empresa con participación rusa, el origen comercial y el control corporativo vuelven a separarse.

La comparación con el petróleo y el gas sirve para entender el riesgo, pero no debe llevarse demasiado lejos. El uranio se mueve en volúmenes mucho menores y el combustible nuclear atraviesa más etapas industriales antes de llegar a un reactor. Precisamente por eso la dependencia puede ser menos visible. No aparece solo en una tubería o en un contrato de importación, sino en una red de participaciones, permisos, plantas y acuerdos de largo plazo.

El 36 % marca por tanto una dirección posible, no un destino inevitable. Nuevos proyectos fuera de la órbita rusa, cambios en las sociedades kazajas o condiciones distintas en África pueden reducir la cuota. Pero la geografía empresarial del uranio se está definiendo ahora. Las decisiones de inversión de esta década determinarán quién tendrá capacidad de negociación en la siguiente y si Europa consigue diversificar no solo el combustible terminado, sino también la materia prima que está al principio de la cadena.

Iván Serrano

Autor

Corresponsal internacional

Iván Serrano cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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