La AIReF advierte de que España está «en el límite del margen fiscal»
La presidenta de la AIReF, Inés Olóndriz, alerta de que el crecimiento sólido no compensa la baja productividad y de que el margen fiscal es prácticamente nulo para cumplir las reglas europeas este año.
Por Iván Serrano
La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Inés Olóndriz, ha lanzado una advertencia contundente sobre la situación económica y fiscal de España. Durante su intervención en el Forum Europa celebrado en Madrid, Olóndriz ha afirmado que «estamos en el límite del margen fiscal» y ha subrayado que el crecimiento, aunque sólido, no permite obviar los riesgos que amenazan su continuidad.
El diagnóstico de la AIReF se articula en torno a cuatro ejes: un crecimiento sostenido pero con una productividad «prácticamente estancada»; un margen fiscal cada vez más reducido; un elevado nivel de deuda pública que expone a España a las condiciones de los mercados financieros; y la necesidad de reforzar la planificación fiscal a medio y largo plazo.
Olóndriz ha explicado que la economía española se está apoyando en una fuerte demanda interna, impulsada en parte por la inversión asociada a los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Sin embargo, ha advertido de que la productividad no acompaña ese dinamismo. A su juicio, el aumento de los costes sanitarios no se está compensando con mejoras de productividad, lo que puede erosionar la competitividad y lastrar el crecimiento futuro.
En el ámbito fiscal, la presidenta de la AIReF ha puesto el foco en la evolución del gasto. Ha señalado que el margen para cumplir los objetivos con la Unión Europea se está reduciendo y ha advertido de que «nos preocupa la dinámica de gasto» porque, si no se adoptan medidas, «habrá que ajustar en el futuro». España mantiene un déficit público por debajo del 3%, pero la institución ha empeorado sus previsiones: el déficit previsto para 2026 pasa del 2,6% al 2,7%, debido a las nuevas medidas aprobadas, al restablecimiento de la modificación del diésel y a las ejecuciones de las comunidades autónomas.
Además, la AIReF ha revisado al alza su previsión sobre el crecimiento del gasto primario neto de medidas de ingresos, hasta el 6,6%, frente al 6,4% previsto en julio. Olóndriz ha recordado que, si el compromiso inicial era que este gasto no superase el 13%, «ahora el límite está en el 16,8%». Aunque se ha activado una cláusula de salvaguarda para apoyar los gastos en defensa y hacer frente a la crisis energética, la presidenta ha insistido en que, teniendo en cuenta esa salvaguarda, España se encuentra en ese límite. Ya en julio, la AIReF anticipó que no se cumplirían las reglas de gasto y, según ha señalado ahora su presidenta, «el límite es prácticamente nulo para cumplirlo este año».
Olóndriz también ha advertido sobre el impacto de un posible shock de oferta energética. Según ha explicado, este acabaría trasladándose al resto de la economía, generando una mayor inflación y una situación más difícil tanto para las empresas como para los ciudadanos. A esta presión se suma el comportamiento de los mercados financieros, que, según ha indicado, «están siendo muchos más sensibles a la situación financiera de los países», algo que ya se ha observado durante este verano. En el caso español, el elevado nivel de deuda pública aumenta la sensibilidad ante las condiciones financieras. Una mayor tensión en los mercados se traduce finalmente en un incremento de los intereses de la deuda pública y, por tanto, en una mayor factura para las cuentas públicas.
Ante este escenario, la presidenta de la AIReF ha defendido la necesidad de compensar las nuevas medidas frente a la inflación con otros componentes del gasto para evitar que supongan un riesgo para la economía. También ha apuntado que algunos de estos gastos pueden ser coyunturales, pero requieren «una financiación constante».
La AIReF elevó en su último pronunciamiento su previsión de crecimiento del PIB español hasta el 2,5% en términos reales. La revisión al alza respondió a unos indicadores coyunturales que estaban ofreciendo señales mejores de las esperadas, así como al comportamiento de los precios de la energía, que se situaron entonces por debajo de lo previsto. No obstante, Olóndriz ha advertido de que la institución todavía no ha actualizado su último escenario. La próxima actualización se realizará a finales de octubre y ha adelantado que «las señales son negativas, se están acentuando con la situación actual».
La institución considera necesario reforzar la planificación para definir una estrategia fiscal que permita afrontar los desafíos futuros. Olóndriz ha defendido que España necesita establecer cuáles son sus prioridades y traducirlas en una planificación de medio y largo plazo. Entre esas prioridades ha situado la defensa y las tensiones energéticas, dos cuestiones que, según ha señalado, afectan al conjunto de Europa. También ha advertido de una falta de alineación entre los distintos marcos fiscales. Según su explicación, España podría cumplir las reglas europeas mientras no cumple las reglas nacionales. Estar en un entorno en el que, dependiendo de la referencia utilizada, España cumple o no cumple genera, a su juicio, «señales equívocas». Su diagnóstico es que España parte de una posición fiscal razonable, aunque ha matizado que compararse con países que se encuentran en una situación peor no constituye una solución.
