Marbella y Baleares lideran la inversión en vivienda de lujo en España, según Engel & Völkers
El presidente de Engel & Völkers Iberia y Sudamérica, Juan-Galo Macià, sitúa Andalucía y Baleares como los mercados más consolidados del lujo inmobiliario, mientras Madrid, Barcelona y Valencia ganan peso. Marbella combina valor 'lifestyle' y financiero gracias a la escasez de suelo y la diversificación de compradores.
Por Elena Lozano
El mercado de la vivienda de lujo en España está redefiniendo su mapa. Andalucía y Baleares se mantienen como las comunidades autónomas donde este segmento está más asentado, según Juan-Galo Macià, presidente de Engel & Völkers Iberia y Sudamérica. A estos destinos vacacionales se suman ahora grandes capitales como Madrid, Barcelona y Valencia, impulsadas por su combinación de accesibilidad, calidad de vida y potencial de crecimiento.
La Costa del Sol, con Marbella como referente, y la Costa Blanca destacan especialmente en el nuevo panorama inversor. Macià subraya que el comprador tradicional europeo —británicos, alemanes, franceses, neerlandeses y escandinavos— sigue teniendo una fuerte presencia en zonas costeras e islas. Como novedad, el comprador estadounidense gana visibilidad en mercados como Madrid y Marbella, reforzando el carácter global de estos destinos.
Marbella vive una nueva época dorada. Los datos del Market Report 2026 de DM Properties Knight Frank reflejan que el precio medio de la vivienda de lujo en la zona supera los 4.400 euros por metro cuadrado, con incrementos anuales superiores al 7% y precios récord en ventas. Bernd Dellwig, director general de ventas de Engel & Völkers Marbella, atribuye este dinamismo a la escasez de terrenos de primera categoría, especialmente en la Milla de Oro, Sierra Blanca y las zonas de playa consolidadas, lo que crea una barrera natural a la nueva oferta y sostiene los valores cuando la demanda aumenta.
El atractivo de Marbella no depende de una sola nacionalidad o economía. La demanda procede del norte de Europa, Reino Unido, Estados Unidos, Oriente Medio y otros centros de riqueza internacional, lo que hace el mercado más resiliente y ofrece a los promotores un grupo amplio de potenciales compradores. A ello se suma la proliferación de proyectos de branded residences vinculados a marcas internacionales de lujo, moda y hospitalidad, que aportan reconocimiento de marca, servicios tipo hotel y gestión profesional.
Frente a otros destinos, Marbella no se posiciona como una inversión puramente financiera. La combinación de clima mediterráneo, playas, campos de golf, restaurantes, colegios internacionales, sanidad de calidad, seguridad, náutica y hospitalidad de cinco estrellas confiere a la propiedad un doble valor: utilidad lifestyle y valor financiero. Un cambio estructural relevante es el crecimiento de residentes permanentes, jubilados, empresarios y familias adineradas con movilidad internacional que eligen Marbella como base residencial a largo plazo, ampliando la demanda más allá del comprador vacacional estacional.
