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Evolut

3 de octubre de 2026

Estilo de vida 6 min

Demi Moore reivindica la calidad de vida frente a la obsesión por vivir más años

La actriz Demi Moore, de 63 años, comparte su filosofía sobre el envejecimiento y el bienestar, basada en la calidad de vida, la amistad y la aceptación de los miedos. Su rutina con un grupo de amigas combina gratitud, retos y afirmaciones personales.

La actriz Demi Moore, de 63 años, ha compartido su particular filosofía sobre el paso del tiempo y el bienestar, una visión que resume en una idea central: «La longevidad tiene que ver realmente con la calidad. La calidad de vida. No queremos simplemente vivir más». Con esta afirmación, Moore sitúa el foco no en la cantidad de años, sino en cómo se viven, qué relaciones se mantienen y qué espacio se dedica a las experiencias que aportan satisfacción.

En una entrevista concedida a Harper's Bazaar Arabia, la intérprete ha explicado algunas de las rutinas que mantiene para cuidar su bienestar, entre las que destaca el papel esencial de su círculo de amigas. Con ellas ha establecido una tradición que combina quedadas, preocupaciones y afirmaciones personales. Cada día comparten una lista con tres elementos: «Ponemos tres cosas por las que estamos agradecidas, tres retos o miedos y una cualidad o afirmación», ha comentado Moore. Esta práctica no se limita a enumerar pensamientos positivos, sino que incorpora de manera explícita las dificultades y los temores, como una forma de aceptar que ambas dimensiones pueden convivir.

Para la actriz, el valor de esta rutina reside también en la posibilidad de mostrarse ante las demás sin ocultar las dudas. La gratitud ocupa un lugar importante, pero no excluye la vulnerabilidad. Al contrario, compartir aquello que preocupa permite que las amistades se conviertan en espacios donde sentirse escuchada y comprendida. «Mi comunidad de mujeres es esencial para mí», asegura Moore, quien subraya que su relación con ese grupo no se reduce a conversaciones sobre bienestar o cuestiones personales, sino que también incluye un componente de diversión y disfrute. Pasar tiempo juntas y compartir experiencias forma parte de una amistad que no necesita estar permanentemente centrada en asuntos profundos.

Uno de los aspectos más llamativos de esta rutina es precisamente la presencia de los tres retos o temores. Frente a otras prácticas centradas exclusivamente en la gratitud, la propuesta de Moore deja espacio para reconocer abiertamente las preocupaciones. La lista comienza con tres motivos de agradecimiento, continúa con tres dificultades o miedos y termina con una cualidad o una afirmación personal. De esta manera, el ejercicio reúne en un mismo espacio distintas emociones y evita presentar el bienestar como un estado permanente de satisfacción.

Demi Moore relaciona este intercambio con la importancia de sentirse querida por las personas que forman parte de su vida. Al explicar qué le preocupa o qué está atravesando, permite que sus amigas la conozcan mejor y, al mismo tiempo, les ofrece un espacio similar para compartir sus propias experiencias. La actriz también concede importancia a la constancia. Desde su perspectiva, cuidar el bienestar no consiste en perseguir continuamente una nueva práctica o una solución diferente, sino en dedicar tiempo a aquellas rutinas que realmente tienen un significado personal y mantenerlas en el día a día.

La reflexión sobre el paso del tiempo ocupa un lugar central en sus declaraciones. Para Moore, la cantidad de años no constituye el único objetivo; también importa cómo se viven esos años, qué relaciones se mantienen y qué espacio existe para las experiencias que proporcionan satisfacción. En ese cuidado personal incluye tanto las rutinas que realiza por sí misma como la atención que presta a su familia y a las personas que forman parte de su entorno. La actriz cuenta que incluso pequeños gestos pueden proporcionarle una sensación de satisfacción al terminar el día. Una sonrisa, detenerse para escuchar a alguien o tener un gesto de generosidad son acciones sencillas a las que concede importancia. No se trata de grandes cambios, sino de una manera de prestar atención a lo que ocurre alrededor y de encontrar valor en determinados momentos cotidianos.

Esta reflexión llega en un momento diferente de su vida. Con sus hijos ya adultos y sin pareja, Demi Moore explica que disfruta de una autonomía que no había experimentado de la misma manera en etapas anteriores. La actriz asumió responsabilidades familiares cuando todavía era joven y durante años buena parte de su tiempo estuvo condicionado por esas obligaciones. Ahora, aunque su familia continúa ocupando un lugar fundamental, dispone de más margen para organizar su vida alrededor de sus propias necesidades e intereses. Lejos de presentar esta nueva etapa como una ruptura con el pasado, la actriz habla de ella desde la curiosidad. Quiere descubrir qué significa disponer de mayor independencia y aprender a convivir también con momentos de soledad elegida.

Sus palabras describen, en cualquier caso, una experiencia y una filosofía personal. La rutina que comparte con sus amigas no demuestra por sí misma que pueda prolongar la vida ni permite atribuirle efectos concretos sobre el envejecimiento. Su valor, tal y como lo plantea Demi Moore, reside en el significado que tiene para ella.

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Iván Serrano

Autor

Corresponsal internacional

Iván Serrano cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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