Alemania investiga un presunto atentado contra una subestación eléctrica en Brandeburgo
La Policía de Brandeburgo halló varios artefactos explosivos sin detonar en una subestación eléctrica cercana a la central térmica de Jänschwalde. Las autoridades investigan un intento de atentado para provocar un apagón a gran escala, aunque el suministro ya se ha restablecido.
Por Iván Serrano
Las autoridades alemanas investigan un presunto atentado contra una subestación eléctrica en el estado federado de Brandeburgo, en el este del país, después de que los artificieros localizaran varios artefactos explosivos sin detonar en las instalaciones. El incidente, que no ha causado heridos, se produjo en la subestación de Tornow-Preilack, situada a unos cinco kilómetros de la central térmica de carbón de Jänschwalde, la cuarta más grande de Alemania.
La Policía de Brandeburgo informó a través de su cuenta en la red social X de que había sido alertada a las 8 de la mañana por un posible daño material en una línea de la subestación. Los agentes hallaron y desactivaron varios «artefactos explosivos e incendiarios no convencionales», según precisaron las autoridades. El presidente del estado federado, Dietmar Woidke, calificó los hechos como «una tentativa de atentado», mientras que la Policía aseguró que «no hay repercusiones para la población».
El operador de la red eléctrica 50Hertz confirmó que personas desconocidas causaron daños materiales en varias líneas de su red de transmisión y que se registró una breve interrupción del suministro. No obstante, la compañía aseguró que todas las líneas ya vuelven a estar en funcionamiento y que el suministro eléctrico general no se ha visto afectado. «50Hertz colabora estrechamente con las autoridades de seguridad competentes para esclarecer la situación», afirmó una portavoz del operador, que pidió a la población estar alerta y denunciar cualquier persona o suceso sospechoso.
En un primer momento, algunos medios alemanes, como el Süddeutsche Zeitung o Bild, señalaron que el ataque se había lanzado con cohetes de fabricación casera, similares a los que se utilizan en fin de año, y que en el lugar se encontraron otros que todavía no se habían lanzado. Sin embargo, una portavoz de la Policía estatal negó posteriormente esta versión, sin ofrecer más detalles sobre la naturaleza de los artefactos hallados.
El presunto objetivo del ataque era provocar un apagón a gran escala en la central térmica de Jänschwalde, que cuenta con una potencia de 2.000 megavatios y suministra electricidad a varios millones de hogares. La empresa Leag, operadora de la central, informó al diario regional Märkische Allgemeine Zeitung de una avería técnica en el bloque B de sus instalaciones, con una potencia de 500 megavatios, y aseguró que se investiga si se trata de una coincidencia o si está relacionada con el atentado contra la subestación, a través de la cual la electricidad producida por la planta se vierte en la red de 50Hertz.
Leag indicó que trabaja en la puesta en marcha de la unidad B, paralelamente a la reparación de los daños en Preilack. La central de lignito de Jänschwalde, situada cerca de la frontera con Polonia, es una de las mayores instalaciones de este tipo en Alemania y una de las piezas clave del sistema eléctrico de la región oriental del país. Las autoridades no han identificado por el momento a los responsables del ataque, y la investigación sigue abierta para esclarecer los hechos.
