Italia y España prorrogan 15 días los controles fronterizos en plena crisis de Ceuta
Roma amplía la suspensión del acuerdo Schengen con España hasta el 15 de septiembre y Madrid responde con la misma medida. Sánchez pide solidaridad europea y califica los controles de «sin sentido».
Por Inés Benítez
El Gobierno de Italia ha decidido prorrogar quince días más la suspensión del acuerdo Schengen con España, lo que mantiene los controles fronterizos en puertos y aeropuertos para los viajeros que entren en territorio italiano procedentes del país ibérico. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha reaccionado al anuncio aplicando la misma prórroga, según han confirmado fuentes del Ministerio del Interior. La medida italiana tendrá efectos hasta el próximo 15 de septiembre y se conoce exactamente un mes después de la primera suspensión del acuerdo de libre circulación.
El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, ha remitido un memorándum a la Unión Europea en el que justifica la prórroga por la persistencia de las «evaluaciones que sirvieron de base» para tomar la decisión inicial el pasado 1 de agosto. Según la nota oficial, Piantedosi comunicó la medida a su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, durante una «conversación telefónica constructiva». Con todo, el ministro italiano ha mostrado públicamente su confianza en que esta prórroga sea «la última» y ha reconocido los «encomiables esfuerzos» del Gobierno español para resolver la crisis migratoria en Ceuta.
La crisis se desató a finales de julio, cuando entre 70.000 y 80.000 migrantes procedentes de Marruecos intentaron entrar en la ciudad autónoma de Ceuta. Italia anunció entonces la suspensión del acuerdo Schengen como un paso necesario para preservar la «seguridad nacional», ignorando las exigencias de España de levantar las restricciones. El Ejecutivo de Sánchez respondió aplicando los mismos controles a los viajeros procedentes de Italia, una medida que España instauró el pasado 8 de agosto y que, según el balance del Ministerio del Interior, ha afectado desde entonces a un total de 1.066 vuelos y 12.337 nacionales de terceros países, con la actuación de 1.788 funcionarios.
Esta mañana, en su primera intervención pública desde su visita a Ceuta el 31 de julio, Sánchez ha apelado a la «solidaridad» de los miembros de la Unión Europea y a la de Italia en particular. «Europa nació para ser solidaria, y tiene que ser solidaria en Lampedusa, en Groenlandia y en Ceuta», ha declarado, antes de recordar que «España acogió a migrantes que llegaron de manera irregular» a la isla italiana. Según el presidente del Gobierno, la aplicación de controles fronterizos impulsada por Italia no tiene «ningún sentido» ni se basa en «ningún argumento», dado que los controles de la zona Schengen no se aplican en Ceuta y Melilla, sino en la frontera de la península ibérica.
Ceuta no forma parte del acuerdo Schengen, por lo que las personas migrantes no tienen capacidad de cruzar libremente a la península, que sí forma parte del acuerdo de libre circulación de personas. Por eso el Gobierno español denuncia que la medida de Meloni se tomó en clave electoral interna. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, protestó la semana pasada por «la falta de solidaridad» de Italia con España ante la crisis migratoria de Ceuta del 30 y 31 de julio. La decisión del Ejecutivo italiano se ha tomado, según su comunicado, «en línea con el análisis realizado por el Comité de Análisis de Inmigración y Seguridad Fronteriza», debido a que persisten los elementos de evaluación que habían motivado su reintroducción.
